ORIGEN Y MISIÓN DE LA CÁTEDRA IBEROCAMERICANA

DEFINICIÓN

La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 inspiró la cumbre de la UNESCO que medio siglo más tarde se celebró en París y sentó los principios fundamentales de las reformas acaecidas en los sistemas de enseñanza de educación superior. Sobre estos cimientos, la Declaración de Río avanzó en la creación del Espacio Común de la Enseñanza Superior de la Unión Europea, América Latina y el Caribe –UEALC– a partir del cual se activó la palanca de impulso de la cooperación interuniversitaria, cuyo testigo tomó con ventaja la Universidad de Santiago de Compostela (USC).

Peregrina ejemplar en este largo camino, la universidad gallega cinco veces centenaria albergó en Compostela la Conferencia Iberoamericana de Rectores que dio como fruto la Declaración Compostela, lo que supuso un gran paso en el progreso conjunto de programas de educación superior, hoy plenamente consolidados. En esta línea destaca la importancia del progreso científico en el desarrollo integral de los países, también allende de las fronteras.

Los estrechos lazos que unen históricamente Iberoamérica con Europa sirven de acicate para alentar los principales instrumentos de la cooperación en los programas de la Cátedra Iberoamericana  enfocados a tres áreas prioritarias: el conocimiento, la cultura y la cohesión social.

La Cátedra Iberoamericana valora, asimismo, la existencia del Campus Iberoamericano y el Marco Iberoamericano de Movilidad,  proyectos que impulsan la movilidad de estudiantes, investigadores/as y trabajadores/as entre los países señalados, con el fin de que puedan ampliar sus estudios, avanzar en su investigación y/o realizar prácticas en otros países de la región.

Esta visión y el carácter institucional de la Cátedra Iberoamericana marcan su vocación transversal como instrumento útil y práctico que hace de puente entre las instituciones académicas, políticas y económicas del área iberoamericana, al tiempo que sirve de herramienta docta para agitar la vasija del debate continuo y la reflexión constante sobre los temas de alcance e interés común a los países del área.

Siguiendo el criterio de la Secretaría General Iberoamericana –organismo internacional de apoyo a los 22 países que conforman la comunidad iberoamericana–, el área de actuación de la Cátedra incluye a los 19 países de América Latina de lengua castellana y portuguesa (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela) y los tres de la Península Ibérica (España, Portugal y Andorra). En nuestro caso, además, las actividades se extienden a Puerto Rico y a Estados Unidos.

Conscientes de que el fomento de la cooperación cultural, científica, educativa y empresarial reporta beneficios recíprocos, la misión principal de la Cátedra Iberoamericana consiste en ser plataforma de canalización de las ideas, el avance continuo y la formación, la internalización de la Universidad y de sus centros de investigación en conexión con la sociedad de ambos lados del Atlántico, que se cierra con el compromiso activo de avanzar en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), Agenda ONU 2030.

Ejes del código de conducta de la Cátedra Iberoamericana

PRINCIPIOS

Para su desarrollo, los ejes que conforman el código de conducta de la Cátedra Iberoamericana giran en torno al cumplimiento de los siguientes principios:

I

INDEPENDENCIA

Libertad de acción, como faros de la actividad institucional.

B

BIENESTAR

Como la expresión máxima de los objetivos a alcanzar.

E

EXCELENCIA

En la realización de las actividades, cursos y proyectos.

R

RESPONSABILIDAD

En la actuación diaria de sus acciones.

O

ORGANIZACIÓN

Plural y transversal.

A

ARMONÍA

Social y convivencia como meta.

M

MARCA

Marca propia e impacto de las actuaciones en el ámbito académico y social.

E

ÉTICA

En el desempeño de sus actuaciones.

R

RESULTADOS

Que buscan la eficiencia además de eficacia.

I

IMPLICACIÓN

E impacto de los resultados de su acción.

C

COMPROMISO

Con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), Agenda ONU 2030.

A

ALIANZAS

Y amplitud de miras en su colaboración con las instituciones, públicas y privadas.